El Planeta

observatorio de la Tierra

Globalización del hambre

Posteado por Luiscor el Lunes, Mayo 5th, 2008

Hace unos días, perdido en un pequeño pueblo boliviano rodeado por montañas selváticas, conocí un brasileño dedicado a buscar minerales. Al paso de unas cervezas, contó de su regreso a una zona de su país donde antes había granjas productoras de alimentos y frutas, y donde ahora no hay nada, ni gente, ni pueblos, sólo enormes campos de caña de azucar destinados a abastecer los fabricantes de un combustible cuyas virtudes ecológicas son cuestionadas, el etanol.

No había mucho que hacer a esa hora en Santiago de Chiquitos, salvo tomar unas “Paceñas” y tratar de arreglar el mundo. Si el etanol es tan ecológico, ¿por qué no cultivan desiertos?, ¿por qué no recuperan tierras destruidas?, ¿por qué arruinan tierras productoras de alimentos?, ¿dónde se fueron a vivir esos campesinos? Estábamos tan lejos de todo allí, que ni siquiera sabíamos que había disturbios en diversos lugares del mundo. Que el fantasma del hambre había vuelto a la Tierra.

Cuando inicié ese viaje por el oriente boliviano, todos hablaban de las caídas de las bolsas y de la crisis inmobiliaria en EE.UU., asuntos aparentemente lejanos para los comunes mortales subdesarrollados. Cuando emergí, habían comenzado los disturbios en Haití y otros lugares del mundo, y la FAO y otras organizaciones lanzaban alertas, los principales diarios dedicaban editoriales a “la crisis de los alimentos”, detonada por una ola de inflación en sus precios. En la misma Bolivia, había conflictos por el aumento en el precio del aceite comestible.

Es una realidad abrumadora, porque el tema de el uso de la tierra o de cereales para biocombustibles, de lo que tanto se habla, es sólo una de muchas causas para esta hambre tan típica de una época en que todo parece estar interconectado. Se mencionan:
-    Mayores costos por aumento del petroleo para fletes y medios de producción.
-    Cambio climático, con sequías y lluvias inusuales.
-    Biocombustibles, por uso de tierra y enrarecimiento del mercado.
-    Persistencia de subsidios en el mundo industrializado.
-    El aumento del consumo en países como China e India.
-    Problemas para la distribución de los alimentos.
-    Escasez de producción en países donde hay problemas de hambre.
-    Especulación inescrupulosa.

Unos días atrás leía un artículo del The Economist sobre este tema, “Un tsunami silencioso”, que pedía tomarlo tan en serio como la crisis del crédito (?) y consideraba necesario establecer una red de seguridad para la distribución de alimentos. Denominaba esta situación como “un desafío para la globalización”. En otros medios pedían impulsar una nueva “revolución verde” de alimentos en los países más pobres. El presidente brasileño aparecía defendiendo el etanol a base de caña, criticando a EE.UU. por usar maíz para fabricarlo, y apuntando hacia la especulación y los subsidios en el mundo industrializado.

Pero más allá de los debates y las alertas, parece que estamos frente a situaciones consumadas. Aunque el cambio climático podría incluso ser beneficioso para la producción de alimentos en muchas regiones del mundo, otras que abastecen la demanda actual están en jaque, y pasarán años para compensar sus aportes. The New York Times publicó hace poco un artículo sobre como seis años de sequía han devastado la producción de arroz de Australia, uno de los principales productores del mundo.

El petróleo difícilmente bajará, los biocumbustibles seguirán siendo un negocio, chinos e indios tienen legítimo derecho a comer mas y mejor, y el cambio climático ya está aquí.

Es indudable que frente a estas realidades será necesaria una reacción rápida por parte del mundo, aumentando la producción, mejorando la distribución, y colocando recursos para que se pueda hacer frente a la emergencia allí donde esta se presente en los próximos años, y tal como se ha propuesto tantas veces, tomando medidas para tener un mercado internacional de alimentos menos distorsionado y más eficiente.

El hambre genera cuestionamientos de tipo ético y moral que son relevantes para la humanidad. Pero en el mundo actual, precisamente por las interconexiones, también es fuente de desestabilización planetaria. Además, los magros avances logrados en el combate a la pobreza podrían revertirse, a medida que millones y millones de familias del mundo ven como sus ingresos se hacen humo al tratar de comprar sus alimentos.

Es cierto. Todo un desafío para la globalización.

Pero hay una pregunta que es inevitable. Ahora que estamos inundados de noticias sobre la gestación de esta crisis del siglo XXI, sabemos que la ‘ola inflacionaria’ afecta a los alimentos desde hace tres años, y se profundizó hace 12 meses. Sin embargo, ?por què las alertas recién aparecen ahora, cuando comienzan a producirse consecuencias graves?.

Archivado en: Alimentos, Globalización | No hay respuestas

Primeros pasos

Posteado por Luiscor el Miércoles, Abril 30th, 2008

El sitio web de El Planeta está en proceso de transformación.

Archivado en: Sin categoría | Una respuesta