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La
palabra olvidada
Ahora es oficial:
el término Internet, que en todo el mundo identifica al detonante
de la revolución de la información, no existe en español.
La omisión de los académicos de la lengua es intrigante,
en especial en un diccionario alimentado con unas cuantas palabras novedosas.
Por ejemplo: ciberespacio.
El diccionario
de la lengua española suele ser un libro cargado de solemnidad,
considerado por muchos como el depósito de las palabras definitivas.
En las discusiones sobre el idioma sus páginas ordenadas en
estricto orden alfabético suelen ser citadas como argumento
no rebatible, como si fuera una religión.
Más allá de la Real Academia y una veintena de academias
del otrora "nuevo mundo" el idioma es mucho más dinámico
que el diccionario, se muestra como una entidad de mil caras, susceptible
como una ameba. Y a comienzos del siglo XXI los encargados de redactar
ese diccionario hicieron un esfuerzo por ponerse al día con
la realidad del idioma.
Lástima que se les olvidó la palabra Internet.
Desde comienzos de octubre cuando fue anunciada con bastante ruido
la aparición de la 22 edición del diccionario de la
academia, también conocida por sus siglas como RAE, una de
las novedades fue que, precisamente, había muchas novedades.
Las cifras hablan: 11.425 nuevas entradas, 24.819 nuevas acepciones
y 3.896 nuevas formas complejas.
Los comunicados de prensa destacaron la incorporación de una
fuerte dosis de americanismos, y también de palabras provenientes
de otras lenguas, muchas de ellas de uso corriente entre los hispanoparlantes
para referirse a las nuevas tecnologías o a sus consecuencias.
Las informaciones advertían que era posible consultar el diccionario
en línea, conectados a través de una red de redes de
computadoras conocida en casi todo el mundo y en casi todos los idiomas
como Internet. El servidor tuvo un tráfico intenso, y fue necesario
esperar algunas semanas para poder utilizarlo sin demoras excesivas.
Para estar más seguros elegimos un feriado.
Y en nuestra prueba destinada a comprobar la actualización
del diccionario de la RAE a los nuevos tiempos quisimos partir por
el principio, y entonces tecleamos la palabra "internet".
El resultado fue un aviso un poco decepcionante: "la palabra
consultada no está en el diccionario". ¿Por qué
habrán decidido no incluirla? Es posible que se trate de una
omisión burocrática...
Pero seguimos adelante y probamos con "web", y si apareció
como "del inglés red, malla", con una acotación:
se usa para "red informática". ¿O sea que
ese término comprende el correo-e? ¿es decir que 'la
web' no es un sistema de vinculación de la información
basada en un lenguaje conocido como hipertexto? Bueno...
Una página web, según este diccionario, es un "documento
situado en una red informática, al que se accede por enlaces
de hipertexto". Este puede estar más ajustado, pero si
mezclamos conceptos... ¿cómo se diría?, ¿una
página web en la web?
Más allá de la omisión de Internet y la confusión
de web, hay otras palabras interesantes. "Ciberespacio"
aparece como "ámbito artificial creado por medios informáticos".
Y también encontramos "correo electrónico"
como "sistema de comunicación personal por ordenador a
través de redes informáticas". Ok: tampoco se le
puede pedir poesía a un diccionario.
La búsqueda de las palabras continuó:
Un "videojuego" es un "dispositivo electrónico
que permite, mediante mandos apropiados, simular juegos en las pantallas
de un televisor o un ordenador".
Un "robot", palabra con raíz checa, es una "máquina
o ingenio electrónico programable, capaz de manipular objetos
y realizar operaciones antes reservadas sólo a las personas",
lo que incluye una consideración político-social en
la última parte, y tal vez un error pues los robot también
efectúan otras tareas no asumidas por humanos, como explorar
Marte. Y el androide es un "autómata con figura de hombre".
Los académicos siempre tuvieron tendencia a preferir ordenador
a computador. Ahora no aparece nada si uno marca computadora, pero
si escribes "computador" entras a una serie de definiciones,
entre ellas la de "computadora electrónica", que
por cierto coincide con la de "ordenador". También
existen las palabras "software" y "hardware".
El "bit" aparece en el nuevo diccionario en español.
Y dice: "unidad de medida de información equivalente a
la elección entre dos posibilidades igualmente probables".
Como sabemos, en las entrañas de la era digital todo está
hecho de 1s y 0s. El "byte" es definido como "octeto",
"unidad de información compuesta de 8 bites"... En
este caso la gran novedad es que "bites" y no "bits"
es el plural de bit.
En el diccionario también es posible encontrar definiciones
de "chip", "módem" y de "fibra óptica",
pero no hay asociación al web en "buscador", simplemente
"que busca", o "navegador", "que navega".
Tampoco encontramos mención a "www", "html",
"net", "hacker", "PC".
Si miramos al futuro hay un vacío: la "nanotecnología",
anunciada como una disciplina rupturista que nos llevará hacia
una cuestionada manipulación de la materia dentro de unos años,
aún no existe en español. Pero sí está
"genoma", y por supuesto también "clon".
El diccionario incluye, además, el término "realidad
virtual". Es la "representación de escenas o imágenes
de objetos producida por un sistema informático que dan la
sensación de existir realmente". Este concepto también
podría ser discutido, parece frío y estrecho.
Pero en realidad, hasta la "realidad" es discutible: "existencia
real y efectiva de algo". Hay otro argumento: la realidad es
una experiencia.
E Internet, según el diccionario, es casi una irrealidad: "cualidad
o condición de lo que no es real".
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