Los buscadores de internautas
Internet
tiene dimensiones oceánicas: hablan de más de 2.000
millones de páginas web. Por eso no es raro el alumbramiento
de una nueva casta de especialistas en tácticas para lograr
la visibilidad de la información. En el lenguaje de siglas
se habla de SEO.
En Internet ser
y estar no es suficiente para existir... cualquiera puede ser tragado
por la inmensidad del ciberespacio, un antilugar que según
todas las mediciones crece sin cesar a un ritmo sin precedentes. Para
la gran mayoría sitios web, también es importante ser
encontrados.
Los sitios con
intenciones comerciales, los captadores de publicidad, y también
muchísimos otros, de la naturaleza más diversa que podamos
imaginar, aspiran a ser visibles dentro de Internet. Significa que
tienes público, lectores, potenciales clientes, ciberamigos.
Algunos sueñan con ser ricos, otros con alcanzar la fama, y
hay quienes simplemente esperan salir de la rutina.
La gran pregunta
es ¿cómo lograr la visibilidad? Y la respuesta es: con
una buena estrategia de posicionamiento. En esa ruta, los directorios
y los buscadores de Internet son indispensables, dice una nueva casta
de profesionales especializados en tácticas de Search Engine
Optimization o SEO.
No es una profesión
exacta. Una de las maneras de detectar a un mal especialista en SEO
es cuando garantiza resultados que, con frecuencia, están fuera
de su alcance. Después de todo ellos sólo 'optimizan'
el sitio para que sea detectado con mayor frecuencia y mejor posición
por los buscadores y directorios, cuyas reacciones no son completamente
predecibles.
Y se mueven en
un nuevo mundo donde nada es absoluto. Hay quienes cuestionan severamente
la importancia de los buscadores y directorios en el logro de la visibilidad,
por supuesto existen algunos que no quieren ser encontrados, y otros
que recurren a mecanismos diferentes, entre ellos los grandes monstruos
de la Red, que basan su predominio en costosas campañas de
publicidad.
Pero además
hay una gran mayoría de sitios web que no manejan ningún
tipo de táctica de SEO, ya sea porque no las conocen, o porque
no saben cómo llevarlas a la práctica, o porque necesitan
un especialista y no tienen recursos. La verdad es que en gran parte
de América Latina los servicios de desarrollo de sitios web
ni se preocupan del tema, lo cual se refleja en estructuras poco visibles
para los buscadores, un detalle que con frecuencia no es conocido
por los propietarios de la información.
Las tácticas
de SEO básicas las puede aplicar cualquier desarrollador de
sitios web. Consisten en colocar dentro del código HTML metacontenido
invisible a los ojos que sin embargo puede ser detectado por las 'arañas'
o robots de software usados por los buscadores para alimentar sus
bases de datos, o en evitar el uso excesivo de recursos gráficos
como las animaciones en flash cuyo contenido no es registrado por
esas 'arañas', o de eludir los 'frames' o recuadros que tampoco
favorecen la visibilidad del sitio en los buscadores.
Además
un desarrollador cualquiera puede preocuparse de producir texto y
títulos que reflejen la intención de los propietarios
de la información. Y, por cierto, de registrar el sitio web
en algunos directorios clave según el idioma o el tipo de actividad.
Los especialistas
en tácticas de SEO hacen esto y más. Para comenzar deben
analizar el grado de visibilidad real que tiene un sitio, el tipo
de información que ofrece, el área en la cual compite,
los objetivos. Y a partir de allí elaboran una estrategia.
En el caso del
texto los especialistas en tácticas de SEO son muy claros:
esperan que cada página tenga la mayor cantidad posible. No
son enemigos del desarrollo gráfico, pero conocen la importancia
de alimentar a las 'arañas' con palabras clave. Esas palabras
clave también son materia de análisis. Primero para
determinar si aparecen, si el sitio es visible cuando alguna persona
las usa en los buscadores, si los visitantes llegan hasta allá
por medio de esas palabras clave.
Los especialistas
en SEO leen los largos y crípticos 'logs' que registran el
comportamiento de las visitas a un sitio web para saber cuáles
son los buscadores o directorios que más usuarios remitieron,
o para determinar cuál es la información de mayor interés.
Una de las principales
actividades de estos nuevos profesionales es la de mantenerse al día
sobre el desarrollo de la industria. De esta forma pueden saber cómo
se comportan los distintos buscadores y directorios, cuál es
la forma de influenciarlos, o cómo se puede lograr una posición
más conveniente en sus listas de resultados, porque no todos
responden a los mismos parámetros.
Una estrategia
de SEO realizada a profundidad incluso puede significar cambios en
la estructura de un sitio. El especialista sin duda se mostrará
poco favorable al uso de frames, y tendrá cuidado con algunos
sistemas que hacen más dinámica la información
pues suelen producir direcciones de página muy largas y cargadas
de símbolos que pueden estorbar a las 'arañas'. Lo simple
es hermoso, es el lema.
El conocimiento
de la industria de los buscadores y de los requerimientos del cliente
también permitirá al SEO proponer una estrategia para
el uso de servicios pagados como Yahoo!, LookSmart y Ouverture, que
cobran por colocar los sitios en los directorios, en especial cuando
son comerciales y desean aparecer pronto.
Los sitios que
realizan ventas online miden la efectividad de estas estrategias comparando
el precio pagado por cada clic (un sistema utilizado por un número
cada vez mayor de directorios) con la cantidad de operaciones realizadas.
La profesión
del especialista en SEO es nueva, porque Internet explotó hace
menos de una década. Y en muchos países ni siquiera
se habla de aumentar la visibilidad de los sitios web, lo cual hace
que algunos inubicables. En algunos casos los propios gobiernos, que
deberían ser las fuentes principales sobre sus propias acciones
o sobre la información pública de un país, tienen
sitios llenos de obstáculos para las 'arañas' buscadoras.
Pero pese a la
novedad, es una especialidad que ya genera mucha atención y
debate. Foros como Iseach, informativos como Searchenginereport, y
una gran cantidad de sitios web relacionados con el inmenso mundo
de las búsquedas en Internet gira en torno a las tácticas
de SEO. Y abordan temas que pueden ser espinosos, como la naturaleza
de las 'arañas', la política comercial de las empresas
de búsqueda, o la ética de quienes aplican las tácticas
de SEO.
Porque así
como hay tácticas que denotan habilidad para captar la atención,
existen mecanismos para engañar a las 'arañas': generación
de palabras clave falsas, uso pernicioso de múltiples nombres
de dominio, páginas engañosas, texto clave en un color
que lo vuelve invisible, enlaces redundantes... Abusos que son conocidos
como 'spam', igual que el correo abusivo.
Los sistemas de
búsqueda no son ajenos a esta situación y penalizan
el spam con la exclusión del sitio de sus listas, aún
cuando no haya sido hecho en forma intencional. Los especialistas
en SEO ya lo saben: es importante conocer las condiciones de uso de
cada buscador y directorio, y llegar hasta las entrañas, al
menos de los más importantes, para saber que implica trabajar
con ellos.
Eso también
sirve para conocer cuál es la importancia relativa de aparecer
o ser registrados por cada uno de ellos.
Las tácticas
de SEO ya tienen el perfil de una industria aparte, especialmente
en Estados Unidos. Ahora se extienden a otras partes del mundo, porque
también en Internet las realidades cambian mucho según
el idioma (hay que manejar las palabras clave) o la ubicación
geográfica (cada zona tiene sus propios directorios).
También
se afina la definición de tareas de un especialista en SEO.
No es solamente una persona encargada de aumentar el número
de visitas, algo que puede tener sin ciudado a muchos administradores
de sitios, sino de atraer al público que puede estar realmente
interesado en la información. No es necesario que vengan todos
los que usan un buscador, sino todos aquellos que usen una palabra
clave para mi sitio web.
Porque en el fondo,
casi todos los sitios de Internet están al acecho de los internautas.